Para el resto de Chile, septiembre es sinónimo de asados, cuecas y fin de semana largo. Para el dueño de una pyme, muchas veces es el mes más difícil de cuadrar del año. Y no porque el negocio ande mal, sino todo lo contrario: septiembre exige más caja justo cuando hay menos días para generarla.
Es una tormenta perfecta que se repite cada año, y que pocos ven venir hasta que ya la tienen encima. La buena noticia es que se puede anticipar. Vamos a desarmar por qué septiembre aprieta tanto y qué puedes hacer para que el 18 no te deje la caja en cero.
El problema no es un solo gasto grande, sino varios que caen al mismo tiempo y desde distintos frentes:
El resultado es un descalce de manual: sale mucha plata en la primera mitad del mes y entra poca, o entra tarde. Ese desfase temporal es lo que hace sudar frío a más de un empresario en septiembre.
El flujo de caja para pymes es, en simple, el movimiento del dinero que entra y sale de tu negocio en un periodo. No mide cuánto vendiste, sino cuánta plata tienes disponible en la mano para operar día a día.
Una pyme puede ser rentable y aun así pasar apuros de caja si sus ingresos y egresos no calzan en el tiempo. Septiembre es el ejemplo perfecto: los egresos se adelantan (stock, aguinaldo, sueldos) y los ingresos se atrasan (ventas que recién llegan en el peak del 18 y pagos que se corren). Aunque el mes termine siendo bueno en ventas, el camino hasta allá puede dejarte sin liquidez en la mitad más apretada.
La clave está en anticiparse. Estas son las medidas más útiles para llegar al 18 con la caja sana:
El capital de trabajo para pymes es el dinero que necesita tu negocio para funcionar mientras esperas que entren las ventas. En un mes normal alcanza con la caja propia. En septiembre, con tantos egresos adelantados, muchas veces conviene reforzarlo con financiamiento para no descapitalizar la operación.
Una herramienta que puede ayudarte es el Factoring: si vendes con factura a otras pymes, adelantas el dinero de tus facturas por cobrar y conviertes ventas futuras en caja disponible hoy, sin tomar deuda nueva.
Usada con criterio, no es un gasto: son el puente que te permite cumplir con tu equipo y aprovechar el 18 al máximo sin poner en riesgo tu liquidez.
¿Por qué a las pymes se les descuadra la caja en septiembre?
Porque coinciden varios egresos (sueldos, aguinaldo, compra de stock para el 18) en un mes con menos días hábiles para facturar y cobrar. Sale mucho dinero temprano y entra poco o tarde, generando un descalce de flujo de caja.
¿Cómo puedo mejorar el flujo de caja de mi pyme?
Proyectando el mes con anticipación, calendarizando los desembolsos grandes, adelantando ingresos (por pronto pago o factoring) y teniendo una fuente de liquidez aprobada por si aparece un hoyo. La anticipación es la mejor herramienta.
¿Es mejor un crédito o factoring para cubrir septiembre?
Depende de tu negocio. Si necesitas liquidez inmediata y vendes con factura, el factoring te adelanta ese dinero sin endeudarte. Si prefieres un monto para cubrir el mes y pagarlo en cuotas, un crédito de capital de trabajo puede calzar mejor. Un buen socio financiero te ayuda a elegir.
Si ves venir el descalce, conversemos: en Logros te ayudamos a reforzar tu capital de trabajo con factoring, en el monto y el plazo justos para tu pyme. Escríbenos y conversemos sobre tu financiamiento antes de que llegue el 18.